Cómo funciona Day in Port

Cuatro datos, un número honesto y un plan construido alrededor de él. Esto es lo que pasa entre que abres Day in Port y bajas del barco con un plan en el que realmente confías.

Cuatro pasos, de principio a fin

Cuéntanos tu barco, tu puerto y tus horas de llegada y de todos a bordo. Es la única información que necesita la calculadora para empezar —sin cuenta, sin compromiso.

Calculamos tu tiempo útil real: al horario nominal le restamos el desembarque, las colas de tender o inmigración cuando aplican, el traslado al centro y un margen de regreso seguro. Lo que queda es el tiempo que de verdad puedes pasar en tierra, no el que aparece en el papel.

Recibes un itinerario seguro pensado para esa ventana, con alternativas si prefieres ver más o ir con más calma —y sales a tierra con una hora de vuelta que ya está protegida, en lugar de calcularla mentalmente entre café y café.

La calculadora de tiempo en puerto

Es el núcleo de la herramienta. Parte del horario nominal de tu barco y le resta cada coste real por el camino: cuánto tarda normalmente el desembarque en ese terminal, si es puerto de fondeo y cuánto suele durar esa cola, la inmigración cuando corresponde, y el tiempo hasta el centro o tu primera parada.

El resultado es una ventana de tiempo útil, no una promesa —un número construido con datos de ese puerto y ese terminal en concreto, no una regla general aplicada a todos por igual.

El margen de regreso seguro

Perder el barco es raro, pero le pasa a quien confía en el horario nominal en vez del real. El margen de regreso seguro trabaja hacia atrás desde tu hora de todos a bordo y te dice el último momento para salir de cada parada de tu plan, con margen para el tráfico, retrasos de transporte y una cola más en el terminal.

Es conservador a propósito. El margen existe para que un autobús con retraso o una cola más larga de lo esperado no se conviertan en perder el barco.

El índice de riesgo de perder el barco

Algunos planes cargan con más riesgo que otros: un traslado largo, una sola carretera de entrada y salida del pueblo, transporte local poco fiable, una conexión ajustada entre dos paradas. El índice de riesgo te avisa de eso antes de que te comprometas con el plan, no cuando ya llevas dos horas lejos del puerto.

Es una señal, no un veredicto. Un índice más alto suele significar solo esto: añade más margen, o elige la opción guiada que quita la incertidumbre.